Análisis

Hablemos de: La saga Ys

Todos tenemos algunos juegos o series de juegos que por X o por Y nos ha enamorado y han logrado grabar grandes recuerdos dentro de nuestro pequeño corazoncito. Para mí, algunos de estos juegos se encuentran en la primera portátil de Sony. Y es que en esta consola nacieron algunas joyas que ya han quedado en el olvido. Pero de todos esos juegos, hoy, voy a centrarme en uno de ellos. Hablo de Ys VI: The Ark of Napishtim. Ésta es, como su nombre indica, la sexta entrega de esta saga y la entrega la cual me enganchó a su universo. Tengo tantas cosas que decir sobre este juego que me da pereza y no lo voy ha hacer, pero no lo haré aquí. En este artículo no voy a hablar de esta entrega ni de las anteriores. En este artículo, voy ha hablar sobre mi relación respecto a toda la saga y ya dedicaré un artículo entero a cada juego hablando más sobre cada uno. Esto va a ser más bien un nexo entre artículos que iré colocando aquí conforme los vaya haciendo. Aquí, aprovechando que dentro de poco saldrá su octava entrega en occidente, hablaré un poco de la saga en general, sus ediciones y un poco de mi opinión en conjunto.

Como he dicho varias veces, Ys es una saga y por lo tanto tiene muchas entregas, remasterizaciones y versiones que pueden llegar a confundir al nuevo que quiera iniciarse en esta aventura, por eso, me he decidido ha hacer este apartado para aclarar ciertas dudas e iluminar vuestro camino. Ys es una saga de videojuegos desarrollada por Nihon Falcom Corporation que hizo su primera aparición en 1987 con Ys: Ancient Ys Vanished y al año siguiente con Ys II: Ancient Ys Vanished – The Final Chapter. El corto espacio de tiempo entre ambos lanzamientos y el hecho de que ambos en conjunto concluyen la primera aventura de Ys, hace que sean tratados como un único título. Motivo por el cual, se hizo una remasterización de ambos títulos llamada Ys I & II Chronicles, mejorándolos tanto en apartado sonoro como gráfico pero preservando su original sistema de combate del que ya hablaremos en detalle cuando llegue el momento. Cronológicamente, en la historia, el siguiente juego sería Ys IV, el cual tuvo dos versiones: Ys IV: Mask of the Sun y Ys IV: The Dawn of Ys.

La Torre de Darm, lugar emblemático de Ys. En su interior, solo quedan demonios encerrados gracias a las dos diosas de Ys.

Ambas entregas tenían la misma trama pero había varios cambios importantes en el argumento entre ambas entregas. Por desgracia, de esta entrega no puedo decir mucho, ya que no he podido encontrarla y no he podido jugarla. La parte buena es que una remasterización, la cual además es considerada historia canónica actual, ha sido lanzada para Playstation Vita bajo el nombre de Ys: Memories of Celceta. Eso quiere decir que en un futuro dicha remasterización también tendrá su análisis pero no creo que sea a corto plazo. Tranquilos, las entregas que he jugado hasta ahora se pueden comprender independientemente de las anteriores, no veo porqué ésta deba ser diferente. Continuando la línea argumental, le sigue Ys III: Wanderers from Ys o en mi caso la remasterización que jugué Ys: The Oath in felghanala cual fue lanzada después de su sexta entrega aprovechando el motor y sistema de combate de la misma además de mejorar ambos aspectos. La siguiente entrega, Ys V: Kefin, The Lost City of Sand tampoco he tenido la oportunidad de jugarla. De hecho, esta versión no fue traducida ni siquiera al inglés, exceptuando las traducciones de los fans. Cronológicamente hablando, el siguiente sería Ys VIII: Lacrimosa of Dana, el último juego de la saga hasta el momento y el motivo por el que he aprovechado para hacer estos reportajes. Aún no ha salido de tierras niponas, pero su llegada esta próxima en occidente. Ahora sí, le sigue Ys VI: The Ark of Napishtim, el juego por el cual conocí esta saga y mi favorito de todos hasta el momento. Y no es sólo porque este juego me inspire mucha nostalgia (que también), sino que esta entrega tuvo tanta importancia y repercusión que los 2 juegos siguientes (Ys: Origin y Ys: The Oath in Felghana) utilizaron su motor gráfico y sistema de combate cada uno con sus pequeños retoques, pero ampliaremos eso llegado el momento. Sí, ya sé que este título debería ir al principio de todos, pero me ha parecido mejor mencionar a Ys: Origin aquí (Sí, lo sé, no tiene sentido, pero en mi cabeza lo tenía). Este título, que hasta hace un tiempo era un Jrpg exclusivo de PC (so strange…) ahora sale también para PS4 y PsVita, habla, como su nombre dice, sobre los orígenes de la saga además de ser el primero, y único actualmente, cuyo protagonista no es Adol. Y por último, pero no menos importante, Ys Seven (porque aquí, en un aire de originalidad, no quisieron usar números romanos). Aún no lo he terminado, pero estoy en ello porque, atención atención, he desempolvado mi PSP para jugar a este juego, ya que desgraciadamente sólo está en dicha portátil, pero tranquilos, no tardaré mucho en tenerlo listo.

La historia Ys, en concepto general, es bastante cliché, al menos en su superficie. Llevamos a Adol Christin, un joven del continente de Eresia que abandona dicho lugar en busca de aventuras. Esta es la premisa de todos los juegos de la saga, exceptuando el Origin. Llegamos a un lugar, tiene algún mal que está azotando la tranquilidad de la zona y como Adol es un bonachón, decide ayudar sin que se lo pidan. Pero en cada aventura, conforme avanzas en el juego, profundizan en más detalles y conceptos que, poco a poco, han ido expandiendo el mundo de Ys hasta que ha adquirido una cierta personalidad. Como ya he dicho antes, cada juego se suele centrar en un país o continente distinto del mundo con sus problemas e historia independientes. Gracias a eso, permite que cada entrega se pueda jugar sin conocer las historias de los anteriores, aunque siempre es recomendable haberlos jugado para entender guiños y procedencias de ciertos personajes. Y hablando de personajes…

El primo pelirrojo de Link, tan silencioso como valiente. Adol, un joven espadachín cuyo único objetivo en la vida es recorrer todo Ys en busca de aventuras. Sí, este personaje puede aparentar no tener personalidad, pero incluso sin decir ni una palabra (al menos de forma directa) acaba teniendo bastante gancho y cae muy bien fácilmente. Y es que, cuando se trata de derrotar a hordas de demonios sin parar de correr, despertar semi-dioses de sus antiguas tumbas o rescatar a ciudades enteras, Adol no duda ni un momento y tira hacia delante y creedme, después de siete juegos le acabas cogiendo cariño. Adol es un joven que proviene del continente de Esteria, criado en una familia de campesinos. Vive una vida normal hasta que su padre le enseña las nociones básicas de los espadachines y un día un mercader llega a su aldea contándole historias de caballeros de tierras lejanas que despiertan el interés y la imaginación de Adol. Desde entonces decide convertirse en un aventurero y cuando alcanza la edad de 16 años deja su aldea para ir en busca de dichas aventuras. Y vaya que si las encuentra. No se sabe mucho de su pasado a parte de lo mencionado anteriormente y no es un personaje con mucha personalidad. Es un espadachín valiente y de buen corazón y con eso es suficiente para que te caiga bien.

La época en la que apareció Ys estaba saturada de RPGs con un combate pausado y por turnos, ya que las limitaciones de la época era lo mejor que podían lograr. Desde el primer juego, la saga ya tenía un concepto importante en mente. Desde el principio han querido apostar más por la velocidad y el combate que por la pausa y los puzzles. Esto no quiere decir que el combate no haya variado desde su primera entrega, de hecho, ha tenido muchas variaciones, pero manteniendo sus principios. Otro aspecto muy común en la saga es el farmeo… Sí, en serio, pero tranquilos, dejadme explicarlo mencionando a…

Algo típico en cualquier RPG suele ser que sus mundos están plagados de enemigos normaluchos y genéricos que solo están ahí para que se parezca a una aventura y no a un paseo por el campo. Además de suponer un obstáculo o ayudarnos a canalizar nuestra ira aniquilando su especie, también suelen ayudarnos a enriquecernos con el dinero y los objetos (sólo Dios sabe por qué los llevan encima) que sueltan al ser eliminados. Pero por encima de eso esta lo mas importante de todo… ¡Los puntos de experiencia! Todo RPG que se precie tiene un sistema de niveles para hacernos más poderosos. Por lo general, con ir matando a los poco enemigos que te encuentres en tu camino debería ser suficiente para que no te destrocen…pero la gracia llega cuando aparece un obstáculo mayor. Si hay enemigos pequeños y débiles, no puede faltar el verdadero desafío, El jefe final. Una marca de la casa de cualquier Ys, es la dificultad que supone un jefe final. Sin objetos curativos, sin items especiales. Eres tú, tu equipamiento y tu magia (dependiendo del juego). Y aún así, es bastante probable que el boss te dé la paliza de tu vida. Aquí entra el farmeo. Aparte del selector de dificultad, una manera de reducir la sensación de dolor al acabar una pelea es farmear más niveles. Si te dan una paliza en el combate, puedes salir de la batalla cargando tu partida guardada, volver a alguna zona anterior (suele haber una zona ideal para esto cerca del boss a posta) y farmear un nivel más para volver a intentarlo otra vez y así hasta replantearte si eres tú el que falla y no tu nivel. Esto, para gente como yo que tienen una enfermedad seria a la hora de farmear, beneficia mucho en cuanto a que todo será mas fácil. Además, el combate en los Ys suele ser tan satisfactorio y divertido que cuando te das cuenta estás matando por matar. Y para los que aun así no le mole el farmeo… bueno, mas te vale ser habilidoso.

Sí, estos tres apartados juntos porque esto va a ser rápido. La estética de los Ys, como en la mayoría de juegos japoneses, suele seguir el estilo anime tan característico de dicho país, que algunos les gustará y a otros no. Este estilo, a menudo, suele hacer que se vea muy genérico con respecto a cualquier juego de estilo anime. Los gráficos no ayudan, ya que también, algo muy común en los juegos japoneses, es que no suelen ser muy punteros técnicamente. ¿Es algo malo? Depende de la persona. Me gusta esta estética y a pesar de sus gráficos incluso a día de hoy me parecen bonitos de ver en conjunto y se hace más ameno gracias a otro elemento muy importante de la saga que entra en este conjuntom, la música. No dudo nada al decir que no hay ni una canción de todos los Ys que he jugado que no me haya gustado. Puede que no sean unas obras maestras, pero recuerdo todas y cada unas de sus melodías incluso años después de jugarlos. Este aspecto es uno que varía mucho en función de la persona pero os recomiendo que escuchéis la música de cualquier tráiler de cualquier juego de la saga y dejéis vuestra opinión abajo. ¿Estáis de acuerdo conmigo?

Ya veis que es una saga extensa y que tiene mucho para hablar, pero esto es sólo la punta del iceberg. Y es que cada juego que que haya jugado y pueda jugar de esta saga, tendrá su análisis en la web. A continuación os dejaré el orden de juegos en el que os recomiendo jugar por historia y por jugabilidad siempre y cuando dispongáis de las plataformas para jugarlos. Cuando haga el análisis de la respectiva entrega, este artículo será actualizado para que pinchando en el nombre del juego podéis ir directamente a su respectivo análisis. Nos vemos en las aventuras de Adol por las tierras de Ys.

1º. Ys I & II Chronicles (Steam, PSP) [Análisis en proceso]

2º. Ys: Memories of Celceta (PsVita) [Análisis en proceso]

3º. Ys: The Oath in Felghana (Steam, PSP) [Análisis en proceso]

4º. Ys V: Kefin, The Lost City of Sand (PS2, pero ha llegado oficialmente a occidente)

5º. Ys VI: The Ark of Napishtim (Steam, PSP, PS2) [Análisis en proceso]

6º. Ys Origin (Steam, PS4, PsVita) [Análisis en proceso]

7º. Ys Seven (PSP) [Análisis en proceso]

8º. Ys VIII: Lacrimosa of Dana (PS4, PsVita, Steam)

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